August 16, 2008

Dos de mis escritos

Hay una canción muy buena, medio romanticona, que estoy seguro la debes haber escuchado, es una de esas que dice algo que tiene que ver con el final de las historias, a pesar de haber sido tan, tan reales.

En si, yo recuerdo mas que nunca aquellas noches, en las que pasadas las horas del cambio de día, mis audifonos reventaban a mas no poder frases como esas, y, dejame decirlo, puedo recordar haberme sentido demasiado mal.
Demasiado mal cuando deletreaba cosas como "se que alguna vez te encontraré, que el tiempo es una señal"

De por si, la canción fue parte de esas historias imposibles, en las que, lamentablemente, estabamos tu, y, bueno, yo.

Recuerdo que insconcientemente decidí no darle mas cuerda al asunto, no luchar mas en tales historias.
Decidí pues, no cumplir con esa regla que dice "enseña con el ejemplo", cuando a la mayoría de mis amigos (vamos, que nadie como tu conoce la verdad, no pasaban de dos) les decía "vamos, no desistas".
En mi caso, habia decidido dejarlo todo pasar, dejarlo "ser" como decía por esas fechas.

Si me preguntas que me motivó a intentar no pensar en ti, pues te puedo decir que, entre otras cosas una noche me dijiste que estaba empezando a gustar tal amigo mio que no veiamos de hace tiempo.
Cómo que eso pudo haberme motivado, no?
Inseguridades? escuché... inseguridades?

Recuerdo entonces, que dejé de lado mis teorias, movimientos, historias, canciones e incluso caminatas de los sabados con tal de avanzar a ese paso, con tal de sobrevivir, o al menos respirar. Expresión que a pesar del transcurso de los días en forma de años, no he dejado de usar.

Me refugié pues, en casa de desconocidos, o peor aún, en la mía. Pensando en todas esas canciones que me recordaban a como te habia conocido, a como te había obligado a ser mi amiga, o peor aun, como es que me había obligado yo mismo, a ser amigo de tus amigos (hay una canción así, no?), con tal de poder estar un poco mas cerca.
"Poco a poco" me decía cuando te veía a varios metros, rodeada de tanto idiota que no sabia realmente lo que ocultaba esa mirada triste o esa voz muchas veces entrecortada.

Refugiado ya, en cualquier jardín o en el aposento de algun club del mismo tipo de perdedores, fue que continué con mis escrituras de etapas escolar, preuniveristaria y otras variantes que de momento no sé como clasificar.
Llenando hojas en blanco con frases, momentos mios o simplemente robados, fue que pasaba el rato, pensando a veces si es que, a uno podía ocurrirle exactamente lo mismo que una u otra canción.

Comprobé a tiempo completo que hay canciones que dependiendo del momento, pueden lograr te sientas identificado.
Descubrí que lo mas probable es que ese maldito cantante, o pasó por lo mismo, o simplemente se puso a intentar comprender lo que mas de uno puede sentir.

Estoy hablando de hablar sin respirar, de perder medio pulmón, de no saber si caminar o detenerte, de no pensar bien, de sentarte mirando al vacio en forma de televisor y no responder si es que tu menor hermana te pregunta "Qué te pasa?"

Considero -a pesar de todo- agradable esa etapa que me permitió escribir una vez mas con tanta fuerza, historias en letra imprenta, historias que, eso si, pasaban por el proceso de reescribir, pues, tengo que contarte, yo reescribia cada historía pensando en, leerlas, mas adelante, y de prestarlas (si es que llegara a ocurrir), deberían estar, impecables.

Es gracioso, que mucho tiempo después, un amigo luego de leer muchas de esas cosas tristes me haya dicho que cuando logre escribir historias alegres cuando esté triste, o incluso al reves, pues habré logrado inventar por completo, eso que muchos llaman sentimientos. "Pues, no todos, pero si muchos, hacen eso, mi querido amigo"

Siendo mis primeras historias oficialmente pasadas del borrador a limpio, sentía que eso era mas que suficiente. Además, para esa epoca no tenía lector alguno, mas que el gato de mi casa (que, por cierto, se llamaba Kiko), menos tenía críticos literarios.

Fue asi pues, que asi como ahora tengo un espacio dedicado a mis lecturas del mes, año o periodo de locura exagerada (muy variable, eh), antes tenia uno mas grande para el espacio de borradores y limpios, todos ellos, recien terminados.

Considero que mi afición por la escritura incrementó mis ganas de hacer cuadernos en la universidad, claro, que, incluso en las clases de Historia podía escribir de cualquier cosa. Razón por la cual, no podia ser considerado como fuente confiable de estudio.

Recuerdo el día que dejamos de hablar asi de la nada, en realidad, era de noche, y me hiciste algo asi como "hoy no quiero hablar contigo".
Sigo creyendo que la expresión corporal es mas que suficiente, pues, no dijiste nada extraño, fue aquel gesto, el que me dejó sentado pensando si es que alguna de mis canciones de rock alternativo habrían tenido que ver con todo eso.

Antes de irme, pues necesitaba irme, te busqué para decirte algo asi como "gracias por todo esto, de verdad", no escuché tu repregunta, y me fui.

Sabiendo que el limite habia sido, digamoslo así, remarcado, y no por favor, no me hables de Historía del Perú, que no hoy no quiero saber nada de líneas de decisión ni alternativas a largo plazo, ni menos aun, de conquistadores no realizados.

Me alejé un tiempo prudencial, recordando que en la epoca de menos de veinte, esto puede ser a lo mas dos semanas, pues, fue mas o menos el tiempo para una de las preguntas que dijiste asi de la nada, como si estuvieramos cambiando de canal de televisión "Yo te gusto?"

Teniendo ya marcado mi limite para el cierre de la historia, me pareció una pregunta mas que retocada, pues, habiendo conversado o tenido momentos en los que el silencio era mas que todo, complice.
Debia responder, pero primero debía pasar el momento del medio pasaje que debiamos pagar, arrastré mis palabras hacia tu casaca de líneas verticales delgadísimas señalandolas con un "si, me gustas..."

Luego de escuchar como le echabas la culpa a la otra parte de ti que no podía estar conmigo, procedí a retirarme a mi casa, pensando en el dolor repartido por doquier, esto claro, sin animo premeditado, pues hasta ahora considero que la curiosidad mató al gato, una vez mas (y esa vez yo no dije ni miau ni nada)

Teniendo claro lo del limite trazado, es decir, la fecha que decía, esta historia debe terminar, se obtuvo a partir de todo esto las hojas que... maldicion! como no tenerlas ahora mismo para tomarles unas cuantas fotos, o mejor aun, transcribirlas, como mínimo.

Pasado otro de esos estúpidos tiempos prudenciales, conocí a la amiga de un amigo y solo pensé un "que linda".
Término que no se como es que siga usándolo, es mas, no se si alguien mas que yo lo use, lo siento, tan... del 99?

Claro que, era la amiga de mi amigo, el buscaba escribir su historia y yo no estaba interesado en nada mas que escribir y seguir escribiendo en la Historía del Perú y sus asociados en proceso de aprobar Física I sin necesidad de pasar tanto inconveniente en forma de profesor que te dice "lo siento, no me importa que eso sea de segundo ciclo"

El tiempo prudencial había terminado, al menos no para mi, pero las reglas las rompes una vez mas y me buscas luego de mis horas deportivas. Yo sudando mas de la cuenta y haciendome el desentendido, procuro hacerte ver que necesito lavarme, cuando menos, media hora.

Caminamos un rato y te cuento la historia que tiene como moraleja esa que dice "por eso, es que yo creo que las chicas siempre saben que un chico quiere estar con ellas"

Soltaste un "osea, se dan cuenta?"
Sonreí, nada mas.

Mientras vamos caminado escucho y respondo pensando en "sabes, si lo hubieras dicho hace, unos meses, sería todo tan bonito"

Caminamos mas, cuando, la verdad es que, descubro una pequeña necesidad de seguir escuchándote.
Mientras me cuentas tus alternativas e historias de como es que has pasado todos esos ultimos momentos, te cuento de mis historias y hojas que hace mucho que no estan en blanco.

Sonrío nuevamente, esta vez solo un poco, diciendo "ahora tendras que aguantarme, te das cuenta de lo que me acabas de pedir, no?".

Salimos varios días, cumplí mi palabra de leerte varias de las historias, y otras dejar que las leas a tu manera.
Con el tiempo he descubierto mi gusto por leer las cosas que escribo, pues claro, estoy hablando de leerlas en público, a pesar claro, de que aun no cuento con lectores asociados, críticos literarios o de Kiko, que hace mucho tiempo se fue al pais de los gatos (es lo que me dijeron en casa, yo confio que es cierto)
Y asi como me gusta leer lo que escribo, me gusta mas cuando otra persona quiere ponerle entonación a lo que escribo, se torna todo, tan diferente.

Estaba todo planeado, llegaría mi día esperado, y a pesar de no tener regalo ni intención de pedir uno, fue completamente al reves. Me pediste un deseo.
"No quiero ver tus historias, quiero que las botes, todas"
Besos, ademas del silencio, te fuiste.
Muy rápido.


Mi cumpleaños fue marcado una vez mas, la mañana determinó mi primera separación con lo que había escrito por esa época, por la tarde todo cambió de color con tu desaparición hasta el fin de los dias.

Luego del maldito tiempo prudencial, decidiste aparecer, asi de la nada, pero eso si, con animos de ofenderme, quizá de lastimarme? no lo se, pero si, de tratarme como desconocido.

Ya habiendo pasado tantas cosas, que mas podía pasarme? De todas maneras necesitaba una explicación.

Es que ya no quiero estar contigo. Por favor, no me toques.

Bajando un brazo y alejandome de tu camisa de lino, levanto el otro, sacando de mi espalda otras historias.
Luego del segundo "no me toques" (que no tenían ningun por favor de por medio, o adelante), me quedé callado y solo atiné a pedirte que te los lleves, yo ya no los necesitaba.

Me alejé asi pues, de casi cincuenta hojas cubiertas de muchas cosas en forma de letras,
te juro que, de haber tenido tiempo hubiera dibujado un mapa,
es lo que te habría dicho si es que no te hubieras ido tan rapido, dejandome pensando en que una vez mas, habia perdido el tiempo escribiendo y dejándolo pasar todo, tan rapido.

No recuperé nunca mis escritos.
Los primeros se fueron al primer tacho de basura que encontré aquel cumpleaños.
Del segundo, me contaste mucho tiempo despues, aquella tarde del croissant, que te habían gustado y que aun
los conservabas.

2 comments:

El Rojo said...

Se me ocurren muchas cosas para decir pero creo que la más importante es
"Escribes de puta madre".

PD: Sí, lo leí todo.

Just said...

Amigo rojo,
Muchas Gracias.
De verdad =D.