"Es que, la procesión va por dentro..." me dijo un amigo.
Nunca pude comprenderlo, nunce pude sentirme tan incomodo ante este tipo de respuestas, quizá por eso he perdido tantos amigos debido a querer saber como poder ayudar, sea cual fuera la forma. Quizá muchos confunden el apoyo con la indiscresión, quizá si.
"Si, pero demuestra algo, no?"
Dije algo cansado, quizá molesto, impotente, pues no podia soportar tanta indiferencia, no podía ser justo que luego de tantos golpes, sufrimientos, no se sintiera ningun lamento, sufrimiento, queja, nada... nada de nada.
Una amiga me dijo que lo mejor era callarselo todo, quedarselo para otro momento, para cuando ya no sea soportable. Pues, es sabido que uno puede reventar.
Y como hacerlo? contándolo por partes, disgregarlo entre varios amigos, para que nadie tenga la historia completa...
Quedé sorprendido ante tal método,
Tiempo despues comprendí que quizá para ella era, lo mejor era que luego no estén comenzando una conversacion del tipo "y que tal, como estas?" o "como te va ahora, todo bien?"
Por mi parte no quisiera imaginar a las personas que estimo, pasando por un mal momento, aunque muy en el fondo sepa y acepte que siempre es justo y necesario.
Y llegado ese momento, se que debido a alguno de mis momentos de debilidad podría no saber que decir.
Pues, es cierto, al menos para mi, que existen esos momentos, en los que una simple despedida puede convertirse en un torrente de emoción, un vaso de agua, una mentira que no puede cubrirse o simplemente una canción que aunque no te lo creas, dice todo de tu vida. Ante ello uno no hace mas que caer rendido ante tal verdad e intentar evitar una que otra lágrima, pues... la puerta está abierta y no quieres que nadie te escuche.
Nunca he sido partidario de dejar las cosas a medias, pues aun quedan maestros de algunos menesteres que me hicieron comprender que lo mejor era cerrar mis pendientes, no dejar nada atras, no quedarme callado.
Es asi que nunca menosprecié a la vida, a los sentimientos, a esos suspiros que algunos pueden considerar como tontos, pues, cual oráculo generador de dudas, prefería evitar esas preguntas del que pasaría si, o si hubiera hecho esto...?
Es asi, que, una tarde de junio pude salir con alguien, luego de mucho tiempo, dudas, llamadas inconclusas y sabados de gloria...
Y entre conversaciones, silencios determinantes y miradas a la nada, asusté a mi acompañante diciendole que yo sabia lo que era quedarse callado ante ciertos sentimientos.
Que yo sabía que uno podia enfermarse de tragarse todo lo que sentía.
Es sabido que nunca volví a verla, quizá esa tarde/noche notó mi tristeza, mis gritos de la procesión interna, mis quejas, y preguntas egoistas, o quizá esas canciones que a veces canto, intentando oler al viento del sur, pensando en el tiempo, en el destino que nunca estimo.
