June 29, 2008

Revisando borradores

He revisado algunos borradores de lo que tenia a medio escribir, incluso algunas publicaciones "obligadas", esto debido a que, en ciertas ocasiones tomaba cualquier apunte a medio terminar y lo publicaba con uno que otro arreglo, sabiendo que no necesariamente era la ultima palabra.

Hace poco me preguntaron porque no escribía, siempre respondo con un "ya escribiré, no te preocupes" con un aire de seguridad que busca contagiar y de paso, animar a hacerlo, o simplemente no dejar de hacerlo.
Animar claro, si es que se trata de personas que escriben.
No es que sea una autoridad en la materia, y como en todo lo que pretendo hacer, no tengo intención de serlo, pero ciertas veces es bueno compartir ciertos sueños, métodos, ganas y gustos.

Mientras revisaba dichos apuntes, borradores, notas, sean mentales o en el ticket de regreso a casa, descubría... descubro que hay cientos de cosas que tengo por compartir.

Hace dos días me encontré con un amigo de años pasados, no acostumbro decir "de infancia" pues realmente no sé cuando es que superé tal fase.
Dicho sea de paso, puedo agregar que eventualmente, me he descubierto fascinado viendo algún dibujo animado, o serie infantil mientras busco algun canal en el que pueda pasar el rato.

Comentaba pues, que me encontré con cierto amigo, y mientras caminabamos conversando acerca de nada, vino el silencio y con este, mis ganas de conseguir un taxi con tal de evitar tal incomodidad.
Como no llegaba ni taxi ni algun medio de escape, decidí preguntar sobre el pasado, sabiendo con antelación la respuesta, pues no estoy ciego ni he buscado nunca, ser sordo.

El amigo, se sintió algo raro al responder algo que lo obligaba a mirar el pasado. Noté pues, que ahora se necesitaban dos taxis, aunque yo ya no estaba interesado en irme, pues hace mucho que deje de quedarme en casa.

Camino al trabajo (la verdad no recuerdo) ordenaba mentalmente eventos que estaban pegados bajo la olla de presiones, disgustos y buenas pasadas.
Recordaba el primer dia de futbol, el primer amigo y las competencias que siempre serán implicitas.

El camino fue largo, logre ordenar tres capítulos, aunque luego todo desembocó en no saber hasta cuando contar las cosas. Inluso ahora puedo cambiar la escena final por un momento silencioso en el que dos personas pugnan, asi de la nada por un taxi que ose alejarlos de tantos recuerdos.

Otro final que espera ser aprovechado, es aquel fondo musical de oasis acompañando a la heroina cargada por el duende, escena en la que ambos escapan de la tan esperada realidad.
Y mientras van alejandose, tras sus espaldas puede vers la mirada de aquellos chicos del primer partido de futbol, de aquel chico que ahora busca un taxi, de aque otro chico, que ya no sabe que preguntar.

June 23, 2008

June 18, 2008

11.47

Son las 11 y 47, sentado en cama, pensando en tantas cosas, pensando en las palabras que logran escucharse a lo lejos,
recordando todas las veces en las que comenzaba a escribir indicando la hora y lugar en la que me encontraba,
recordando como describía los objetos que me rodeaban, las mascotas que tenía...

Veo el televisor y comparto esas ganas de cantar a viva voz cualquier cancion que refleje lo que uno quiera sentir, sienta o quiera decir...

Es gracioso ahora darme cuenta que estoy casi en la misma situación de hace miles de años, cientos de cosas en la cama, otras por el suelo, confusiones por doquier, ideas volando, golpes dando...

Por esas epocas tenía como regla escribir siempre hacia adelante, no existia la regla -que luego llamaría "bryceana"- de caminar sobre mis pasos y traspirar revisando, comentando, reescribiendo...
no, no había manera de volver hacia atras, de tachar las palabras o agregar uno que otro sinónimo,
Había si, público unipersonal. Es asi que cada noche, tarde o intermedio de conversa, procedía a leer y darle movimiento a las historias de azul y negro, aquellas historias en las que el gato me hablaba, o en las que, sin darme cuenta, me despedía de la prima que nunca mas volvería a ver.

Mientras ella me decía que siga escribiendo yo alimentaba mi engaño, que podía escribir mas que una nota de escuela, que habia talento, decía ella,
que juntando lo que escribía, o contando lo que no, podía tener un libro o dos, o uno que otro mas.

Quizá nunca haya dejado de creerle, a pesar claro que luego de una pequeña discusion me haya contado que todas mis historias, dibujos y notitas en el medallon, se perdieron entre fuego y lágrimas que no pudo contener.

Llamas y memorias se fueron con la lata de chocolates y caja de paneton que una vez terminamos en ese parque.

Quizá nunca haya dejado de creerle, aunque con la misma facilidad que decia que escribia mas que poesia o lisura derramada, fue eliminando todo vestigio de sentimiento, dibujos, o de aquellos mensajes que resumian tequieros desinflados, sea por la fuerza, el tiempo o por simple gravedad.

Quisiera terminar todo este sinfin de incoherencias que pueden comprender verdades, mentiras o todas las malditas contradicciones que puedan sentir,
que estoy cansado de todo esto,
que volveré a mis inicios,
que se que a pesar de todo, 
los enemigos intimos aun me esperan...
Joaquín seguirá roncando?
el humo será el camino? 
espero no haber olvidado el sabor de prohibir lo prohibido,

tampoco dejaremos de reir,
ni de decir, que mas da,
al final solo diremos -una vez mas-
quiero mi parte de Victoría y Soledad
(no basta con vivir)

June 4, 2008

June 1, 2008

Y bueno

Estoy viendo el penúltimo capítulo de Sex & The City, 

Es casi las 2,
Recien puedo decir que tengo casi todo listo,
O al menos... una idea de lo que debo (o tengo que) hacer la siguiente semana, aunque, queda pendiente un corte de cabello, dibujar un mapa o unas flechas, o lo que sea.

En fin...
Ya no le tengo miedo a la noche.