December 2, 2008

Lacio y Ondeado

"Vamos...
pide un deseo!"
me decia ella, mientras tomaba una pestaña que habia descubierto cerca de esta, mi mejilla izquierda.

No recuerdo ya, que fue lo que pedí ese día. Mas si, lo que almorzamos o como fue que la encontré, caminando -casi como siempre- aleatoriamente entre piso, salon y arboles.

Recuerdo si, como es que inclinaba su cabeza mientras se acercaba a mi, esto, luego de encontrarme deambulando. Habiendo yo estado, buscándola, a escondidas.

Ese viernes conseguimos un nuevo lugar para almorzar, televisor pequeño, platos variados, atención apreciable.

Mientras conversabamos, o... ciertamente, me contaba las historias de lo que se veía en blanco y negro, yo trataba de comprender o mas bien, hilvanar si es que tal situación entre mi persona y ella, esa chica, aquella chica de cabello recortado, entre lacio y ondeado. Tenía o no futuro.

Recuerdo claramente cientos de efectos, tales como el lunar en la quijada, el olor de la crema cuyo nombre nunca pude escuchar, el jean, esa camisa de tela jean o el arreglo en forma de raton con traje de mago.

Conversamos, si, y no podría contar las palabras o frases que dejamos esa tarde.

"Vamos...!
Pide un deseo!"
Decia ella, mientras caminabamos sonriendo entre preocupados y agobiados por el sentimiento inacabable de haber realizado la travesura de faltar al colegio, llegar tarde, no pedir permiso o peor aun, no hacer las tareas.

"Vamos...!
Pide un deseo!"
Decia ella, mientras me sacaba del contexto eterno,
de ese contexto,
ese que hacia preguntarme tantas veces,
como sería el momento en el que besaría a esa chica,
aquella chica de cabello recortado,
entre lacio y ondeado.

4 comments:

El Dueño de los Cajones said...

Luces multicolor.

Just said...

Muchas Gracias.

Juanito el caminante said...

Es super recordar detalles... como parte de su sonrisa o una arruguita cerca a la comisura de los labios...

Esas cosas uno nunca las olvida...

Sigue caminando...

Just said...

asi es, aunque ni tanto, a veces... ni tanto.